sábado, 7 de diciembre de 2013

Inmaculada Concepciòn

INMACULADA CONCEPCIÓN DE SANTA MARÍA VIRGEN 
l Espíritu vendrá sobre ti y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra…” La figura de la mujer llena de sol, resplandeciente, Inmaculada, sigue atrayendo la mirada asombrada y contemplativa de los hombres y mujeres creyentes. Mientras que la doctrina y la teología se esfuerzan por esclarecer los fundamentos del dogma, el corazón del pueblo se abre a la simplicidad del hecho: María es la “Toda Santa”, sin sombra de duda alguna. El pueblo llano no sabe de retóricas ni de paradojas doctrinales; sabe de amores y de entrega incondicional. Son incontables los pueblos y parroquias que tienen a “La Inmaculada” como Patrona y centro de su devoción y ternura, y, para muchos institutos religiosos la Virgen llena de Gracia desde su concepción inmaculada es el modelo de consagración a Dios por excelencia. De manera especial, la cultura religiosa mediterránea y la que nace vinculada a ella allende los mares, reconocen, bajo diferentes advocaciones, a María Inmaculada como el título que mejor define la grandeza de quien es Madre de Dios y Madre de la Iglesia. Aunque el dogma es joven, por así decir (Pio IX, 8 de diciembre de 1854), la fe vivida por los creyentes en relación a la “Theotokos” (Madre de Dios) se remonta a los primeros siglos de la Iglesia. (Tomado del libro: Romero a Roma)
Trinidad León Martín mc

sábado, 30 de noviembre de 2013

Llegaste tu

Ven caminemos a la luz del Señor

Ven, caminemos a la luz del Señor” Adviento es espera y es, sobre todo, esperanza. El ser humano es siempre un ser en espera de algo, de alguien; acontecimientos y relaciones se suceden en nuestra historia de manera constante, ininterrumpida. Una persona que no espera nada se convierte en un ser sin perspectivas, sin una razón por la que consumir su existencia. Porque, en el fondo se trata de eso: nuestra vida es como una lámpara que se consume…, para alumbrar ¿qué? Merece la pena ser lámparas que alumbran la llegada de una realidad diferente, una realidad en la que hay una Presencia que lo llena todo y lo cambia todo. Esto es Adviento: El Hijo del Hombre está llegando siempre, hay que estar preparadas porque cualquier momento es nuestro momento. Como a todo creyente, se nos invita a estar preparadas, con gozo y esperanza.