viernes, 10 de febrero de 2012

VI domingo del tiempo ordinario

   Reflexión a las lecturas del domingo. Trinidad León, mc

Domingo VI del Tiempo Ordinario - Ciclo B
Necesitamos contar lo que Dios ha hecho con nosotros
Textos: Lev 13,1-2,44-46; Sal 31; 1Cor 10,31-11,1; 1,40-45
El texto del libro del Levítico expresa el temor de un pueblo, en realidad un pequeño grupo pequeño, débil, necesitado de normas que regulen la convivencia entre sus miembros y fortalezcan la identidad y la pertenencia; una identidad que se dice, sobre todo, a partir de la relación con el Dios que acompaña su camino por el desierto, y la santidad de vida personal y comunitaria, que se manifiesta a través de los bienes recibos de Dios; bienes materiales, pero también físicos: la salud, en primer lugar.

Jornada Mundial del Enfermo

     Ver:  Mensaje del Papa para la Jornada Mundial del Enfermo.

El 11 de febrero, dia en que se conmemora la fiesta de Nuestra Señora de Lourdes, el Papa convoca a todos los fieles a la oración por los enfermos del mundo. La lucha por la vida se hace cada vez más precaria en un siglo en donde la ciencia parece tan avanzada que quiere tener el control sobre la vida y la muerte. Paradógicamente, el acceso a una vida saludable se hace cada vez más difícil para el hombre y la mujer de hoy. Son muchas las razones que dificultan este bien y derecho universal. Las condiciones ambientales cada vez más contamienadas, la crisis económica que agudiza las condiciones de pobreza y aumenta el número de pobres en todo el mundo, el stress en que viven muchas personas que desean amgustiosamente vivir al compás de la modernidad y la acuciante realidad que hace que cada vez más gente tenga menos capacidad de adquisición de bienes y servicios de calidad. A la oración va unida indisolublemente, la conciencia de que los bienes y por tanto la posibilidad de acceso al a salud es un derecho que ha de ser compartido en solidaridad. Nuestra oración se eleva también para que los organismos responsables unan sus esfuerzos para que los procesos de investigación realmente generen servicios cada vez más eficaes y más accesibles en el campo de la medicina, la salud ambiental, la salud preventiva. Que los que tienen enfermedades catastróficas, encuentren el sentido de la vida en medio de su situación y que la fe en Jesucristo, les lleve a escuchar también: "levántate, tu fe te ha salvado".

miércoles, 8 de febrero de 2012

Renovación de Votos

 RENOVACION DE VOTOS DE GLENNYS MARTINEZ Y LEIDY MORALES

 

Jesús se volvió y, al ver que lo seguían, les preguntó: «¿Qué buscan?» Le contestaron: «Rabbí (que significa Maestro), ¿dónde vives?» (Jn. 1,38).

 El día lunes 6 de febrero del presente, nuestra hermana Vianka Glenis Martínez  realizó su renovación de votos en la comunidad de la Residencia Ntra. Sra. de las Mercedes. Y el día 7 del mismo, fue nuestra hermana Leidy Morales quien renovó sus votos en la comunidad de Santo Cerro.

La renovación de votos es para las hermanas mercedarias ¨un volver a decir sí al seguimiento de Jesucristo Redentor, viviendo su proyecto, estilo de vida y misión, con una dedicación plena y universal con el pueblo¨.

         Pedimos a Señor por nuestras hermanas, que él continúe vivificándolas y como María de la Merced estén atentas a la voz de Dios para hacer su voluntad.

martes, 7 de febrero de 2012

III Taller de Líderes Juveniles

    
III TALLER DE LÍDERES        MERCEDARIOS

  Hemos llegado al III Taller de la Escuela de Formación Juvenil Mercedaria; los días 3, 4 y 5 de febrero en la Casa de Espiritualidad y Evangelización Sor Isabel Lete en Fantino. La temática giró en dos bloques: Mariología y Biblia, cada taller se hace notorio en interés de los participantes. Al grupo se le percibe con una gran capacidad de madurez para: orar, acoger, participar, seguir indicaciones, estar en búsqueda de la voluntad de Dios en ellos.

Nuevamente gracias al equipo de hermanas y de agentes de pastoral que apoya, acompaña y ora por la marcha de esta escuela.

miércoles, 1 de febrero de 2012

VIDA CONSAGRADA

Jornada Mundial de la Vida Consagrada


La Jornada de la Vida consagrada se celebrará en la fiesta en que se hace memoria de la presentación que María y José hicieron de Jesús en el templo "para ofrecerlo al Señor" (Lc 2, 22).

La celebración de la Jornada Mundial de la Vida Consagrada, que tiene lugar por primera vez el 2 de febrero de 1997 tiene como objetivo ayudar a toda la Iglesia a valorar cada vez más el testimonio de quienes han elegido seguir a Cristo de cerca mediante la práctica de los consejos evangélicos y, al mismo tiempo, quiere ser para las personas consagradas una ocasión propicia para renovar los propósitos y reavivar los sentimientos que deben inspirar su entrega al Señor

La misión de la vida consagrada en el presente y en el futuro de la Iglesia, en el tercer milenio, no se refiere sólo a quienes han recibido este especial carisma, sino a toda la comunidad cristiana. En la exhortación apostólica post-sinodal Vita consecrata, publicada en 1996 por Juan Pablo II, escribía: "En realidad, la vida consagrada está en el corazón mismo de la Iglesia como elemento decisivo para su misión, ya que «indica la naturaleza íntima de la vocación cristiana» y la aspiración de toda la Iglesia Esposa hacia la unión con el único Esposo" (n. 3). A las personas consagradas, pues, quisiera repetir la invitación a mirar el futuro con esperanza, contando con la fidelidad de Dios y el poder de su gracia, capaz de obrar siempre nuevas maravillas: "¡Vosotros no solamente tenéis una historia gloriosa para recordar y contar, sino una gran historia que construir! Poned los ojos en el futuro, hacia el que el Espíritu os impulsa para seguir haciendo con vosotros grandes cosas" (ib., 110).

Los motivos de la Jornada de la Vida Consagrada


La finalidad de dicha jornada es por tanto triple: en primer lugar, responde a la íntima necesidad de alabar más solemnemente al Señor y darle gracias por el gran don de la vida consagrada que enriquece y alegra a la comunidad cristiana con la multiplicidad de sus carismas y con los edificantes frutos de tantas vidas consagradas totalmente a la causa del Reino. Nunca debemos olvidar que la vida consagrada, antes de ser empeño del hombre, es don que viene de lo Alto, iniciativa del Padre, "que atrae a sí una criatura suya con un amor especial para una misión especial" (ib., 17). Esta mirada de predilección llega profundamente al corazón de la persona llamada, que se siente impulsada por el Espíritu Santo a seguir tras las huellas de Cristo, en una forma de particular seguimiento, mediante la asunción de los consejos evangélicos de castidad, pobreza y obediencia. Estupendo don.



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